1. La UE ha buscado mostrar más flexibilidad, pero los temas críticos persisten. Todo parece indicar que hay posibilidades de dialogar sobre temas de los que antes la UE no quería pronunciarse, como el de biodiversidad o aspectos de cooperación, pero no constituyen por el momento compromisos concretos que respondan a los intereses andinos de manera más amplia. Hasta que estos no existan no podemos estar tranquilos.
2. Las dificultades de «celebrar» el cierre de la mesa de fortalecimiento de capacidades:
a. La UE no va a comprometer nuevos recursos para esta cooperación. Entonces ¿de dónde va a salir ese dinero?, entendemos que sería de las líneas de cooperación vigentes hasta el 2013, que comprenden la lucha contra la pobreza, educación, salud, gobernabilidad. Esto implica que usaremos recursos destinados al desarrollo social en la implementación del TLC con la UE. Por ejemplo, podríamos terminar desviando fondos de programas de acceso a la salud, para financiar capacitación de agentes de aduana del Perú para perseguir «infractores» de los derechos de propiedad intelectual de la empresas europeas.
b. Si bien no esta mal que se apoye el desarrollo de capacidades institucionales del estado peruano a través de la -nueva- cooperación, debemos estar alertas. Nuestro país ya ha sufrido esta experiencia. Esto ha sucedido cuando las asesorías otorgadas para realizar reformas en nuestro país han sido financiadas bajo el argumento de cooperación tecnica, sin tomar en cuenta que los beneficios de estas reformas no son para el Perú sino para la otra parte negociadora, ya sea EE.UU. o la UE. Un ejemplo de ello es que en la facilitación del comercio a través de implementación de medidas, que acompaña los tratados de libre comercio, se incluyen algunas que no lograron acordarse en las negociaciones y que, por ende, no deberían haberse implementado.
3. Otros temas de preocupación:
a. Agricultura, medidas fitosanitarias y productos peruanos no reconocidos por la UE: Otros temas de preocupación están vinculados a la capacidad de acceso de nuestros productos agrícolas a la UE, la cual mantiene importantes barreas fitosanitarias hacia nuestros productos que limitarían el acceso su mercado. Este es el caso de productos originarios que no son conocidos por la UE, como el CAMU CAMU.
b. Negociadores peruanos con «demasiada» velocidad: Una preocupación adicional es el apuro por llegar a acuerdos que tiene el Perú, causándole problemas inclusive a los negociadores colombianos. Ello debilita la posición negociadora de los países andinos.
c. Propiedad Intelectual, las presiones persisten: Si bien la UE ha mostrado voluntad de dialogar sobre algunos temas, aún hay insistencia en endurecer las normas de propiedad intelectual y eso nos obliga a continuar alertas. De hecho, una de las preocupaciones más importantes, además de las patentes y datos de prueba es la de las medidas de observancia. Este es un tema relativamente nuevo para nuestro país y por el cual las transnacionales están logrando mantener su monopolio en el mercado, encareciendo el precio de los medicamentos. Este puede tener un impacto inclusive mayor que los dos anteriores, por lo que debemos estar alertas.