El levantamiento de las sanciones impuestas por la UE a Cuba en el año 2003 y suspendidas en 2005, es valorada por el Grupo Sur como un paso importante para el restablecimiento de unas relaciones basadas en el respeto mutuo. A lo largo de los últimos años hemos venido criticando lo que consideramos una subordinación del Consejo de la UE a la política estadounidense contra Cuba, señalando las sanciones como discriminatorias y un obstáculo real para la normalización de las relaciones entre las partes.
En esta línea, el Grupo Sur ha venido trabajando con el Grupo de Amistad y Solidaridad con el pueblo de Cuba, compuesto por mujeres y hombres europarlamentarios de distintos partidos políticos, para animar al Consejo a un cambio de posición. Hoy, podemos decir que la decisión tomada por el Consejo es un notable avance, en la buena línea, que redundará en un mejor diálogo entre las autoridades europeas y cubanas, y beneficiará de manera particular a la cooperación y al trabajo de las ONG.
Saludamos por consiguiente la nueva posición de la Unión Europea, en la medida que no se utilizará para condicionar previamente un diálogo abierto y respetuoso. Para el Grupo Sur lo importante es el firme propósito de fortalecer los lazos y de desplegar unas relaciones sinceras en un plano de igualdad. También somos conscientes que la decisión tomada no significa la derogación de la Posición Común, un marco político obsoleto que mientras esté en vigor sólo servirá como fuente de problemas, razón por la cual consideramos debería de ser eliminada cuanto antes. Esperamos también que en el dialogo que se anuncie, se respete el derecho de Cuba a ser tratado igual que sus vecinos, lo que hasta ahora no ha sido el caso. Como Grupo Sur seguiremos trabajando en esta línea.
Pero la permanencia de la Posición Común no debe eclipsar la importancia política del levantamiento de las sanciones. Una decisión para la que han trabajado distintos actores a quienes el Grupo SUR les reconoce sus meritos.
El Grupo Sur, en conjunto con las organizaciones locales Cubanas con quienes colaboramos, ha hecho de manera modesta también su aporte en el camino que ha llevado a esta decisión del Consejo. Proceso este que nos ha permitido reconocer a nosotros mismos, a nuestra alianza, como ejemplo de que con principios y objetivos claros, con perseverancia y con capacidad de interlocución, es posible acompañar desde abajo y de forma participativa algunos cambios en las relaciones internacionales.
El Grupo Sur siente satisfacción por la posible nueva etapa que se abre en las relaciones entre los pueblos cubano y europeos.
Bruselas